No todos los objetos son fuentes luminosas; muchos no emiten luz. Los cuerpos son iluminados por la luz emitida por el Sol o por una lámpara y esto nos permite verlos. Si apagáramos la luz y la habitación quedara totalmente oscura ya no los veríamos.

Es posible clasificar los cuerpos no luminosos en tres categorías, según su comportamiento cuando son iluminados.

Cuerpos Transparentes:
Son aquellos que al ser iluminados dejan pasar a través de ellos prácticamente toda la luz que reciben. Ejemplo: vidrio.

Cuerpos Traslúcidos:
Son aquellos materiales que dejan pasar parcialmente la luz que llega a ellos. Ejemplos: papel de calco, nylon.

Cuerpos Opacos:
Son aquellos que no dejan pasar la luz a través de ellos. Ejemplo: pared, madera, etc.